And
miles to go
How do we meet this Gospel imperative? In our nation’s last era of great migration from roughly 1890 to 1920, the Church responded to the needs of its newest members by establishing or expanding all of its institutions including charities, parishes, schools, hospitals, religious communities and fraternal and sororal groups. The challenges of today require an equally positive response. As the United States and Mexican bishops have expressed in their historic pastoral statement, Strangers No Longer: Together on the Journey of Hope:
"Faith in the presence of Christ in the migrant leads to a conversion of mind and heart, which leads to renewed spirit of communion and to the building of structures of solidarity to accompany the migrant."
One of the Church’s principal "structures of solidarity" dealing with migrants today is its network of charitable legal programs, linked nationally to the Catholic Legal Immigration Network, Inc., or CLINIC. More than 160 dioceses now offer legal services to immigrants, many out of multiple offices. They help families to reunify, assist persons at risk of violence to secure protection, help lawful permanent residents to become citizens, and qualifying immigrants to work. Catholic immigration programs, which serve more than 400,000 newcomers each year, make up the nation’s largest network of charitable legal programs.
CLINIC advocates on behalf of low income and at risk immigrants on a national level and provides local immigration programs with training and technical support. Recently, CLINIC launched a project to prepare for anticipated legislation that could, in all likelihood, provide legal status to a significant percentage of the nation’s 12 million undocumented residents. According to government estimates, there are close to 5,000 non-citizens in the Diocese of New Ulm. Of this number are an estimated 2,393 legal permanent or temporary residents and 2,687 undocumented non-citizens. These numbers indicate that there is a real need to provide assistance to them, otherwise immigrants who do not obtain quality information and services may fall victim to predatory immigration services. During the last legalization program, many fly-by-night offices charged excessive fees for shoddy services that sometimes prevented their clients from gaining legal status. For more information, one can check CLINIC’s legalization Web site (http://www.cliniclegal.org/Legalization.html) which offers a useful collection of information about immigration programs, parishes that are involved and immigrant communities. One can also find various articles, reports, guides, training slides, presentations and fliers through this Web site.
Equally challenging will be the individual Catholic response
to the plight of these immigrants. In that regard, our pro-life stance calls us
to welcome the stranger as we would welcome Christ, himself. Having just celebrated the joyful feast of
Christmas, we are reminded that Mary and Joseph were travelers away from home
in
It is essential that Catholics bring their faith to bear on
this important social concern. As the
May God love you!
January, 2007
Falta Mucho por Recorrer
Por el obispo
John C. Nienstedt
La observancia
anual de la Semana Nacional de Migración es del 3 al 7 de Enero, 2007. Como
sabemos de la elección anterior, actualmente los asuntos de inmigración son
bastantes delicados en las mentes de los líderes del gobierno como de los ciudadanos.
Asuntos de inmigración implica el bienestar de las personas, pero también es
una preocupación religiosa que tiene dimensiones morales serias. La Iglesia
católica en los Estados Unidos ha sido el foco central en el debate sobre como
reformar el Sistema de Inmigración en los Estados Unidos. La Iglesia no apoya
la migración ilegal. Al contrario, apoya la reforma comprensiva, que incluye
las medidas en contra de la pobreza que permitiría que los emigrantes
permanezcan en sus países de origen, explorar nuevas vías de investigación de
migración legal a los Estados Unidos y preparar el terreno a los indocumentados
a "obtener su estado legal a través de su trabajo, buen comportamiento y
pagar una multa." La Iglesia enseña que los perseguidos y los que viven en
condiciones inhumanas de pobreza tienen el derecho a emigrar. Y nosotros
tenemos la responsabilidad de acoger la bienvenida a los recién llegados como
nuestros hermanos y hermanas en Cristo.
¿Cómo resolvemos
este imperativo del Evangelio? En nuestra última época de gran migración de la
nación entre 1890 al 1920, la Iglesia respondió a las necesidades de sus
miembros más recientes al establecer o ampliar todas sus instituciones
incluyendo caridades católicas, parroquias, escuelas, hospitales, comunidades
religiosas y grupos fraternales. Los desafíos de hoy requieren una respuesta
positiva equitativamente. En su declaración pastoral histórica "Juntos en
el Camino de la Esperanza: Ya no Somos Extranjeros," los Obispos de los
Estados Unidos y México expresaron:
"La fe en la
presencia de Cristo en el emigrante conduce a una conversión de la mente y
corazón, que conduce a un espíritu de comunión renovado y a la edificación de
estructuras de solidaridad para acompañar al migrante."
Hoy en día uno de
los principios de la Iglesia "estructura de solidaridad" que se ocupa
con migrantes es la red del programa benéfico legal, conectado con el programa
benéfico de la Red Católica Legal de Inmigración, Inc. o CLINIC por sus siglas
en Ingles. Hoy en día más de 160 diócesis ofrecen servicios legales a los
inmigrantes, muchos de ellos con oficinas múltiples. Ellos proveen ayuda a
reunificar familias, asistir a personas que están en riesgo de violencia y
asegurarles protección, ayudar a residentes permanentes a obtener su ciudadanía
y capacitación a inmigrantes a trabajar. Cada año los programas de inmigración
católica, ofrecen ayuda a más de 400,000 recién llegados, haciendo que esta red
benéfica legal sea la más grande en la nación.
CLINIC aboga en
nombre de todas las personas de bajos ingresos y de los inmigrantes que están
en riesgo de nivel nacional a través de programas de inmigración local con
entrenamiento legales y servicios de soporte técnico. Recientemente, CLINIC
lanzó un proyecto en preparar una legislación que podría, en toda la
probabilidad, proporcionar estado legal a un porcentaje significativo de 12
millones de indocumentados de la nación. Según un cálculo del gobierno, en la
Diócesis de New Ulm hay cerca de 5,000
que no son ciudadanos americanos.
De este número se estima que 2,393 son residentes permanentes o tienen
una residencia temporal y 2,687 son indocumentados. Estos números indican que
hay una necesidad verdadera de proporcionarles ayuda, de otro modo, inmigrantes
que no obtienen la información y servicios legítimos podrían ser victimas de
fraude. Durante el último programa de legalización muchas agencias se
aprovecharon de sus clientes cobrando honorarios excesivos por sus servicios y
hasta algunas veces impidió que ellos obtuvieran sus papeles. Para más
información, entre a la página de
Internet de CLINIC al (http://www.cliniclegal.org/Legalization.html) allí usted
encontrará una gama de información valida sobre programas de inmigración, las
parroquias que están involucradas y comunidades de inmigrantes. Usted también
encontrará artículos, reportes, guías, presentaciones y volantes.
Igualmente será
desafiante la respuesta individual de los católicos a esta condición difícil de
estos inmigrantes. Con respecto a eso, nuestra posición en apoyo a la vida nos
hace una invitación a acoger al extranjero, así como le daríamos una bienvenida
al Cristo mismo. Justamente después de celebrar la Fiesta Navideña, recordemos
que cuando Jesús nació María y José viajaron de su pueblo natal Belén para
despues convertirse en inmigrantes con su viaje a Egipto.
Es esencial que los católicos traigan su fe para dar fruto a este asunto social tan importante. Los obispos de los Estados Unidos y México han dicho, "Tendemos a juzgarmos a nosotros mismos como una comunidad de fe por la manera como tratamos a los más vulnerables entre nosotros. " Asistir a los recién llegados a obtener su estado legal y acogerlos en nuestras comunidades es un trabajo de misericordia.
January, 2007